En Colombia ya existe un examen de biología molecular para diagnosticar tempranamente el virus del papiloma humano, que causa el cáncer de cuello uterino. Expertos explican por qué es más efectivo que una citología.

Profamilia anunció la implementación del diagnóstico molecular para la detección temprana del virus del papiloma humano (VPH), considerado como uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo del cáncer de cuello uterino. En Colombia más de 2.000 mujeres pierden la vida anualmente por esta enfermedad.

En 2018 murieron cinco mujeres cada día y se diagnosticaron más de tres mil nuevos casos de esta patología

Gracias a esta nueva técnica el proceso cambia. Así, cuando una mujer entre 30 y 65 años va a una consulta de prevención de cáncer de cuello uterino, “no la envían directamente a la citología sino que debe remitirse primero a una prueba de biología molecular, si en esta se detecta el VPH, entra en un seguimiento que incluye un análisis celular para verificar si el virus está produciendo daños y de esta forma dar tratamiento”, dice Juan Carlos Vargas, médico asesor científico de Profamilia.

El gran beneficio de este proceso es que existen casos en que las mujeres pueden tener el virus y aun así no presentar cambios celulares. La prueba, sin embargo, detectaría eso para que esa paciente tenga un seguimiento preventivo.

El diagnóstico molecular es una prueba altamente sensible, usada en Estados Unidos y Europa, con mayor capacidad para advertir el riesgo presente y futuro de VPH antes de que este genere las lesiones en el cuello uterino que facilitan la aparición del cáncer.

“Según estudios a nivel mundial sobre la prevención y detección temprana de cáncer de cuello uterino, el virus del papiloma humano es un elemento necesario para que se produzca el carcinoma. Por esta razón, la investigación se basa en detectar el ADN del virus antes de que se dañen las células”, dice el experto. La citología o prueba de Papanicolaou descubre esas células ya transformadas, pero en muchos casos es un diagnóstico tardío.

Según informó la institución, en 2018 murieron cinco mujeres cada día y se diagnosticaron más de 3.000 nuevos casos de esta patología. Por otra parte, la Liga Colombiana de Lucha contra el Cáncer, aseguró que en el país, se dictaminan unas 5.500 mujeres con carcinoma año tras año, de las cuales mueren entre 2.000 y 2.500. En América Latina y el Caribe, por ejemplo, donde el año pasado se reportaron 72.000 casos nuevos y fallecieron 34.000 mujeres por este tipo de granuloma, la tasa de mortalidad es tres veces más alta que en Norteamérica.

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Acceso para mujeres de escasos recursos

“En el país ya hay una oferta de estas pruebas. Nosotros lo que hicimos fue revisar la documentación sobre el diagnóstico molecular y reproducir un examen que lograra el aval de la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos) y de la EMA (Agencia Europea de Medicamentos)”, aclaró el médico especialista.

De acuerdo con el doctor Vargas, las colombianas pueden acceder a esta prueba dentro de sus sistemas de salud pues la cubren ya los planes de medicina prepagada. “Las EPS ya están solicitando a Profamilia que se les haga el Esquema de Excelencia en Prevención de Cáncer de Cuello Uterino, entonces, no solo las mujeres que cuenten con los recursos económicos para pagar este examen tendrán la posibilidad de acceder, sino todas aquellas que lo necesiten”, dice Vargas. De esta forma esperan reducir gradualmente el riesgo del padecimiento de este tipo de carcinoma en las mujeres jóvenes.

El VPH no es una enfermedad exclusiva de las mujeres

Vargas aclaró que las mujeres menores de 30 años deben seguir con la prueba de Papanicolaou ya que a esta edad hay mayor probabilidad de que el sistema inmune se deshaga del virus antes de que se convierta en una infección persistente, que es la que al final genera el riesgo de cáncer. Sin embargo, el experto insiste en que la vacunación, el uso de condón y asistir periódicamente a los controles médicos, “siguen siendo los métodos más recomendados para prevenir el contagio”.

Este carcinoma es el único de su tipo que se puede prevenir gracias a la aplicación del esquema de vacunación que evita el contagio de las cepas de VPH de mayor riesgo. Según Profamilia, en 2014, Colombia era líder en América Latina por el programa de vacunación. Sin embargo, “la desinformación y el temor ocasionó que el índice de aplicación descendiera, en tan solo cinco años, pasando de un 90 por ciento a una cifra por debajo del 20 por ciento de cobertura”, explica.

Los hombres también deben prevenir

El VPH no es una enfermedad exclusiva de las mujeres. Según la institución, en la actualidad se han identificado más de 200 tipos del virus de los cuales 14 están asociados a la aparición de cáncer orofaríngeo, así como de cuello uterino, vagina, ano y pene. “Cabe señalar que tanto hombres como mujeres pueden contraer y transmitir el VPH, cuyos síntomas son casi inexistentes”, afirmó Profamilia en un comunicado oficial. Es decir, la vacuna no debe ser aplicada exclusivamente en mujeres.

Fuente: Revista Semana