El cáncer de cuello uterino es una causa importante de mortalidad en los países en vía de desarrollo (más de 310,000 mujeres mueren de esta enfermedad prevenible cada año). Según las cifras de Globocan, es el cuarto cáncer más frecuente en las mujeres. En Colombia, para el año 2018 se reportaron 3.853 nuevos casos y 1.775 muertes por esta patología, además en el país,  es la primera causa de muerte de las mujeres entre 30 y 44 años. La buena noticia es que es que es mucho lo que se puede hacer para evitar que esto siga ocurriendo.

En primer lugar, se cuenta con una vacuna segura y efectiva contra el Virus del Papiloma Humano (este virus puede hacer que se desarrolle el cáncer de cuello uterino y otros tipos de cáncer como el de vagina, vulva, pene, ano y cavidad oral). En el 2012 el Ministerio de Salud y el Ministerio de Educación impulsaron un programa para vacunar gratuitamente a todas las estudiantes colombianas de 9 a 13 años, iniciativa en la que se invirtieron  aproximadamente 60 millones de dólares estadounidenses en la compra de la vacuna a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Actualmente, la cobertura es para niñas de los 9 a los 18 años de edad que pueden acceder de manera gratuita a esta medida que se toma en el presente pero que tendrá un impacto en el futuro de estas niñas, previniendo que en su adultez desarrollen esta enfermedad.

Como estrategia de prevención secundaria se encuentran las pruebas de detección temprana como la citología y la prueba de AND-VPH. La citología debe realizarse a partir de los 25 años anualmente, es un examen sencillo para detectar tempranamente células malignas en el cuello del útero. Por otro lado, la prueba de ADN-VPH que es un examen similar a la citología en el que se analiza el ADN de las células  para saber si hay infección por el VPH, este se puede realizar desde los 30 años y si el resultado es negativo se puede repetir cada 5 años; es importante aclarar que si el resultado de la prueba es positivo no significa necesariamente que la persona tenga cáncer pero sí que tiene el virus y requiere tratamiento.

Por su parte, la Liga Colombiana Contra el Cáncer, se ha preocupado por contribuir a la educación de la población sobre el cáncer de cuello uterino en general y sobre las medidas más apropiadas para su prevención y detección temprana. El compromiso institucional es generar un impacto en las comunidades a través de estrategias de educación que promuevan el cuidado de la mujer. Actualmente, se está desarrollando el proyecto “Por la Salud de la Mujer Araucana” en cooperación con la American Cancer Society y el Johns Hopkins School of Public Health en el departamento de Arauca. Cabe resaltar que se escogió este departamento, pues es el que tiene la incidencia de cáncer de cuello uterino más alta del país (38,7 por 100.000 habitantes).  Esta iniciativa que además cuenta con el respaldo de la Gobernación de Arauca, tiene como propósito generar una estrategia de comunicaciones que ayude a educar y sensibilizar a la población frente a lo que pueden hacer para prevenir y detectar oportunamente el cáncer de cuello uterino. Este tipo de iniciativas que involucran a la comunidad han demostrado ser exitosas alrededor del mundo en la medida que atienden sus necesidades y se construyen conjuntamente involucrando a diferentes sectores, instituciones y personas que en este caso están comprometidas con esta causa. Es inconcebible que mujeres colombianas sigan muriendo de una enfermedad que es prevenible, por eso es tarea de todos difundir lo que se puede hacer para evitar que las cifras sigan creciendo.

Dr. Carlos Castro
Director Científico
Liga Colombiana Contra el Cáncer